La noche cae la oscuridad se apodera de mi alma el llanto se ha ido solo permanece el dolor, este dolor que parece no tener fin, en mis venas fluye el veneno en que se transformo la sangre. Mi corazón podrido genera toxinas sagradas que beberé para esperar la muerte esa muerte que será mi alivio, mi descanso, mi libertad, por que no te vas dolor porque me acechas como los cuervos al maíz aléjate de mi dame libertad dame paz dame silencio dame soledad.
El dolor es inevitable
ResponderEliminarEl sufrir es opcional.